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La psicología de la reproducción asistida

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Cómo puede ayudar la psicología a las personas con problemas de infertilidad. F ue en el año 1776 cuando se produjo la primer asistencia médica a la procreación, el primer “embarazo con ayuda” del que se posee registro sucedió en Londres. El cirujano John Hunter tomó con una jeringa el semen de un hombre con hipospadia y lo depositó en la vagina de su esposa, obteniendo un embarazo. En 1978, Patrick Steptoe, ginecólogo inglés y el fisiólogo de igual nacionalidad Robert G. Edwards, luego de incansables estudios y numerosos fracasos dieron a conocer a la primera niña nacida a través de la medicina reproductiva: Louise Brown, quien fue mundialmente reconocida como la primera bebé de probeta de la historia de la humanidad. Louise nació el 25 de julio de 1978, pesó 2700 gramos y las crónicas de la época la describían como “una niña saludable y regordeta”. Su nacimiento fue el puntapié inicial para innumerables mejoras en las técnicas utilizadas originalmente, lo ...

La frustración, ¿Qué hago con ella?

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Frustrarse es una sensación desagradable que todos los humanos padecen en numerosas ocasiones a lo largo de la vida, aunque no todas las personas reaccionan de igual manera a ella. La frustración es una emoción bastante intensa, y difícil de controlar para muchas personas, que genera estados de enfado, decepción, impotencia, ansiedad, angustia, tristeza o depresión o desesperanza. Sentirse frustrado es inherente al ser humano, es decir, las personas no pueden evitarlo, puesto que este sentimiento se produce cuando uno no logra conseguir lo que desea. Sin embargo, hay diferencias individuales  pudiéndose encontrar a personas con más o menos tolerancia a la frustración. Pero ¿de qué depende tener más o menos potenciada esta capacidad? La tolerancia a la frustración viene determinada por aspectos genéticos y por otros de tipo ambiental o social: en cuanto a los factores genéticos, se debe tener en cuenta que cada persona nace con un temperamento y, por lo tanto, se ...

Cuando llega la rutina a tu relación de pareja

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La parábola de la rana es particularmente útil para iluminar la naturaleza de las relaciones . Si tú colocas a una rana en una cacerola con agua hirviendo, la rana inmediatamente va a saltar fuera del agua. Instintivamente sentirá el daño y el peligro y elegirá sobrevivir a como dé lugar. Es una historia muy diferente si la colocas en la misma cacerola con agua tibia y muy lentamente comienza a calentarse el agua. Se irá adaptando a la temperatura y resistirá el aumento de ésta ,  dando como resultado un aletargamiento. Eventualmente la rana perderá su voluntad para abandonar el agua hirviendo e irse suavemente muriendo. Esto es lo que sucede en nuestras relaciones amorosas. Nos vamos aclimatando a una ambiente tóxico y mediocre . Nos acondicionamos a ver la vida con la ausencia de alegría y placer. Nos  pasa como la rana, vamos perdiendo la iniciativa de brincar y salir del agua hirviendo y prosperar. Si supiéramos al principio de la relación que todo e...

Cómo trabajar las emociones de los niños a través de los cuentos

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En los últimos años han evolucionado muchísimo los cuentos. Así, las ediciones tradicionales de los hermanos Grimm en la que asomaban antagonistas totalmente definidos: buenos y malos, han quedado postergadas a las estanterías más altas de las librerías y en su lugar han ganado protagonismo los dibujos modernos de las historias con personajes que pueden ser niños, animales, monstruos amorosos, etc. Hay muchísimo donde elegir, además, últimamente se llevan los cuentos que ayudan a los niños a gestionar las emociones. En ellos, se repite una contante, y es que los personajes modernos son normales éticamente hablando. No son ni buenos ni malos, son personajes que a veces están tristes, o se portan mal, pero son absolutamente normales. Es muy positivo que los niños desde bien pequeños, interioricen que las personas, en la mayoría de los casos, no somos ni buenas ni malas, y que a veces nos portamos bien y otras no tan bien. Pero echo de menos algo....

El objeto a en la transferencia: presencia del analista

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Es necesario apoyar lo específico de la operatoria del psicoanalista, en su quehacer específico, en su recurso a la táctica, a lo que de más libre hay en su función: la interpretación, en la función del objeto a en el centro de la lógica transferencial. Interpretación analítica que necesariamente deberá producir una disrrupción en el suelo gramático en el que irrumpe, en el que provoca una intrusión. Intrusión que tendrá la marca del psicoanálisis de acuerdo a los términos que hemos venido trabajando, si lo que presentifica es una “objeción al goce religioso del inconsciente”. La transferencia, por la vía del sujeto supuesto al saber, en tanto articulación significante, pone precisamente la cuestión en el plano de lo que se trata en relación al   sujeto del inconsciente, es decir, el sujeto efecto del significante. Un dedo de San Juan que indica vaya uno a saber dónde, el índice de la alusión. Propiamente la i...