El círculo vicioso de la ansiedad

“Llevo todo el día evitando hablar con él, me pone de los nervios y ahora lo que necesito es estar tranquila. Intento no coincidir en el comedor o en la escalera o el ascensor, porque sé que si lo veo volverá el nudo en el estomago, y el sudor en las manos y…” ¿Te reconoces? ¿Te suena? Cuántas veces hemos hecho o dicho lo imposible para que no llegara esa situación que nos intranquiliza , nos produce miedo, desasosiego o preocupación. Tenemos una tendencia natural, o más bien aprendida, a evitar todas aquellas situaciones que nos producen malestar y, hasta cierto punto, parece de sentido común hacerlo así. El problema surge cuando todos estos intentos por evitar lo que nos produce ansiedad acaban modificando nuestro estilo de vida hasta el punto de estar más pendientes de lo que no debemos hacer que de lo que sí, llegando a incapacitarnos para la vida cotidiana . Estos patrones de pensamiento, emoción y conducta que habitualmente vemos en clí...