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El Lenguaje en niños con Síndrome de Down

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Es un hecho aceptado que las personas con síndrome de down poseen mejores capacidades comprensivas que expresivas, aunque estas también presentan dificultades. Problemas de tipo físico, retraso mental y otros inconvenientes hacen que, pese a que la adquisición del lenguaje y su desarrollo sigan los mismos patrones que el resto de la población, el rendimiento sea menor. Sin embargo, adoptando estrategias simples, es posible que mejoren notablemente. El hecho de  comunicarnos  a través de la  palabra  es, para la mayoría de las personas, algo tan natural que difícilmente nos detengamos a pensar sobre ello, y mucho menos reparamos en los mecanismos y en la cantidad de elementos que intervienen en su correcta  adquisición  y  utilización . Factores psicológicos, físicos, sociales, emocionales, educativos, culturales, geográficos, cognitivos, motivacionales y de muchos otros tipos se hallan imbricados para lograr que seamos capaces de utilizar la...

Esquizofrenia y alteraciones cognitivas

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La  esquizofrenia  es considerada como una patología  psiquiátrica  altamente discapacitante  para la persona que la padece. La esquizofrenia se caracteriza por síntomas positivos y síntomas negativos. 1-  Los síntomas positivos son :  Alucinaciones  y  delirios.  Suele mejorar con la medicación. 2-  Los síntomas negativos son : abulia, embotamiento afectivo, aislamiento, anhedonia, falta de iniciativa, apatía, etc. En la  esquizofrenia residual  predomina el empobrecimiento de la  afectividad,  de la  conducta  y del  lenguaje  cuyo tratamiento prioritario es la rehabilitación  psicosocial. Según diversos estudios científicos, se ha identificado que  previo  a la primera crisis o  brote   psicótico,  la persona ya presenta algunos de los  síntomas negativos.  Estos pacientes sufren graves dificultades para lograr una  int...

Estamos ansiosos perdidos

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E lena se despierta sobresaltada. No ha tenido pesadillas, o no las recuerda. Mira el reloj: las cuatro y cuarenta y cinco de la madrugada. La misma hora que ayer, y antes de ayer, y todas las noches desde hace una semana. El corazón acelerado, un sudor frío brotándole de súbito, el estómago en la boca. No se alarma, no demasiado. Sabe lo que no le pasa. No le va a dar un ataque al corazón, no se va a morir, no en este momento. La primera vez que le sucedió algo así “pero a lo bestia”, hace un par de años, poco después de la traumática muerte de su padre, se asustó tanto que su marido, que ahora duerme como un tronco a su lado, la llevó a urgencias del hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, a 10 minutos de su casa, creyendo que le estaba dando un infarto. En absoluto. Después de que un internista descartara tal posibilidad, Elena acabó con un ansiolítico debajo de la lengua y un diagnóstico rápido del psiquiatra de guardia que posteriormente confirmaría el psicólogo...